Los estudiosos dicen que desde la Crisis de 1929 no se había registrado un fenómeno similar. Dinero público, dinero de todos, para salvar a los bancos de la quema. “Las cosas no es que estén mal, es que no están. Las colas de depositantes ingleses ante las oficinas de Northen Rock dieron la vuelta al mundo en décimas de segundo. Cosas de la globalización de la información al instante. Todos nos preguntamos esos días si los bancos en los que tenemos guardado y depositado nuestro dinero pueden vivir una situación similar. Es decir, pueden quebrar. Han pasado los meses y nos han dicho que todo estaba superado, pero el viernes pasado la Reserva Federal de Estados Unidos, junto al banco de inversión de inversión JP Morgan, salió al quite con rapidez para que la crisis de Bear Stearns no contaminara al ya decrépito mercado de acciones. Dinero público para pagar los desmanes de determinados bancos privados. Esa no es la solución, sino más bien la contraria, dejar que el mercado se inmunice y salga más fuerte de esta crisis”.
Discusión Añadir este link a... Decir a un amigoEnterrar Añadir a:
| Bookmarks
Comentarios